NOTA•PALABRAS DE LA HIJA DE BITICO LA OTRA CARA DE LA MONEDA PARTE/1
Ante la sociedad mi papá es el monstruo de una historia mal contada, una historia en la que los únicos que sabían la verdad de esa separación eran Katherine, mi papá y yo, pero mi papá ya no está aquí para defenderse. Durante todos estos días me mantuve callada, viendo todas las barbaridades y difamaciones que comentaban sobre mi papá, sin ellos saber la verdad. Me mantuve callada por respeto al dolor de Katherine y su familia, porque yo a esa mujer la amaba. Desde que me enteré de lo sucedido lo primero que hice fue llamarla a ella y a su familia para saber cómo estaba, en vez de llamar primero a mi papá. Le expresé mi dolor, cuánto lo sentía y lo mucho que la amaba, porque a pesar de yo saber la verdad nunca la juzgué, y nunca traté de justificar el daño que mi papá le hizo.
Pero ¿saben qué? Mi dolor no fue respetado. Ni ella ni su familia respetaron mi dolor al no ponerle un freno a esta PERRAAAA de Eri Herdez y al otro maldito de Julio Cesar Diaz Diaz. Les pedí en comentarios que por favor pararan, mi familia les escribió de manera privada para pedirles que por favor ya pararan y respetaran nuestro dolor, pero ellos no lo hicieron. Siguieron diciendo cosas horrendas sobre mi papá: que mi papá vendía sustancias ilícitas en Estados Unidos y fue deportado (sí es verdad, pero pagó por su delito), que mi papá la estafó y un sin número de barbaridades más. Ensuciaron su nombre, pero ustedes me la van a pagar. Ustedes me van a demostrar a mí en los tribunales que todo lo que dijeron es cierto, ustedes y todo aquel de su familia que también lo dijo.
Que mi papá tenía 3 semanas separado de ella porque ella lo había dejado 😂. Mi papá se separó de ella el jueves pasado, y él la dejó a ella, no ella a él. Ella llegó de un viaje y le dijo que tenían que hablar, que debían darse un tiempo, pero que él se quedara en la casa durante un mes hasta ver qué pasaba. Mi papá no quiso, le dijo: “Te estaba esperando con las maletas hechas, porque yo de aquí me voy”, y ella le rogó y le lloró para que no se fuera. Esa misma noche mi papá fue a mi casa y me contó todo.
Fuente: Ramón Tolentino

No hay comentarios:
Publicar un comentario