Moca.- Un ladrón de celulares que se auto describe como “cleptómano” se salvó de ser linchado por moradores del paraje Reparadero en el Distrito Municipal de El Higüerito, gracias a la oportuna intervención de agentes policiales que llegaron a tiempo a la escena y luego que el delincuente fuera herido en la cabeza por vecinos del señor José García en cuya casase robó tres celulares.
El “cleptómano” fue identificado por las autoridades como Juan Bautista Estrella de 26 años de edad y nativo del municipio de Monción en Mao (Valverde) y quien haciéndose pasar por un vendedor de veneno contra las moscas, aprovechaba la ingenuidad de los lugareños para penetrar a las habitaciones de las residencias y robar celulares y otros artículos de valor.
En El Higüerito, el sospechoso aprovechó un descuido de la familia García y se llevó tres celulares que estaban en una mesa, pero el propietario de la casa se dio cuenta y llamó a los vecinos, algunos de los cuales se sumaron a una descomunal paliza propinada al ladrón.
Bautista Estrella recibió una profunda herida en la cabeza por lo que tuvo que ser cocido con docenas de puntos en el hospital local, de donde la policía lo trasladaron al cuartel principal de Moca para ser acusado por los robos.
Numerosas viviendas fueron visitadas por el delincuente de las que también hurtó muchos celulares, según el expediente policial.
Estrella Bautista confesó que sufre de cleptomanía desde niño y que trata de robarse todo lo que pueda de las residencias que visitaba en los campos de la provincia Espaillat para satisfacer su adicción al hurto.
La policía no dijo si el detenido será sometido a un examen para comprobar la veracidad de su versión de que es un “cleptómano”, enfermedad que es tomada en cuenta como circunstancia atenuante en países desarrollados como Estados Unidos y en vez de cárcel a los pacientes de ese mal, se les envía a centros especializados donde se les somete a tratamiento y rehabilitación.
La cleptomanía se define como un trastorno del control de los impulsos cuya característica esencial es la dificultad recurrente para controlar los impulsos de robar cualquier objeto, aun cuando no sea necesario para el uso personal o por su valor económico.
El individuo experimenta una sensación de tensión creciente antes del robo, seguida de bienestar, gratificación o liberación cuando lo lleva a cabo. El robo no se comete para expresar cólera o por venganza porque en ese caso sería otro trastorno. Los objetos son robados a pesar de que tengan poco valor para el individuo, que tendría medios para adquirirlos y que con frecuencia se desprende de ellos y no los usa. A veces, los acumula o los devuelve inesperadamente.
Aunque las personas con este trastorno evitarán robar cuando sea probable un arresto inmediato (por ejemplo, en presencia de un oficial de policía), no planifican los robos ni toman medidas adecuadas para evitar las posibilidades de arresto. El robo se comete sin la asistencia de otras personas.
Estos sujetos reconocen que el deseo de robar sale de ellos mismos y son conscientes de que se trata de un acto equivocado y sin sentido. Con frecuencia temen ser arrestados y se sienten deprimidos o culpables. El trastorno suele crea problemas legales, familiares, profesionales y personales. Parece que dos tercios de la población cleptómana en centros son mujeres.
Las compras compulsivas, trastornos del estado de ánimo como la depresión, los trastornos de ansiedad, de la conducta alimentaria como la bulimia nerviosa, los trastornos de la personalidad pueden estar asociados con la cleptomanía.
La cleptomanía es una alteración rara que se presenta en menos del 5% de los ladrones en tiendas identificados. Su prevalencia en la población general se desconoce.
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