MOCA, PROVINCIA ESPAILLAT. – Hoy se cumplen 23 años de un crimen que marcó un antes y un después en la justicia de la provincia Espaillat: el asesinato del ayudante fiscal Oscar Lantigua. Su partida no solo dejó un vacío en sus seres queridos, sino que extinguió una de las épocas de mayor verticalidad en la lucha contra el microtráfico y la criminalidad en la provincia Espaillat
Un legado de "Mano Dura" y Ética
Lantigua es recordado por la comunidad mocana como el fiscal que no negociaba con el crimen. Durante su gestión, la denominada "puerta giratoria" del sistema judicial parecía haberse detenido; los delincuentes que eran sometidos por su despacho rara vez obtenían la libertad sin antes enfrentar procesos rigurosos que terminaban en sentencias ejemplares.
"Eran pocos los que eran liberados en su gestión. Oscar lograba condenas de hasta 20 años contra narcotraficantes que estaban destruyendo nuestra sociedad", relatan ciudadanos que aún lamentan su pérdida.
A más de dos décadas de su trágica muerte, la figura de Oscar La Antigua resurge como un referente ético frente a los desafíos actuales. Mientras que en su tiempo el microtráfico encontraba una barrera infranqueable en su despacho, hoy la ciudadanía percibe con nostalgia y preocupación que el flagelo no se combate con la misma determinación y eficacia que caracterizaron al fenecido magistrado.

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