SANTO DOMINGO.- En el Banco Agrícola de la República Dominicana hay “señales graves de deterioro interno” a pesar del respaldo ilimitado que recibe del Estado, afirma un medio periodístico que dice haber tenido acceso a una auditoría externa practicada a esta institución.
El periódico Panorama, que se edita en esta capital, resalta que esto ocurre a pesar de que Feller Rate, calificadora internacional, le otorgó en 2025 la máxima calificación “AAA”, fundamentada en la garantía ilimitada del Estado dominicano a sus operaciones financieras.
La publicación resalta que una auditoría sobre sus estados financieros de 2023 y 2024, evaluó la salud real del banco por dentro y concluyó señalando serias deficiencias contables y operativas.
DESEMBOLSOS CASI SE DUPLICARON
Aunque admite que en los últimos años el banco ha canalizado volúmenes récord de préstamos a productores de todo el país, Panorama dice que los datos muestran que los desembolsos anuales casi se duplicaron entre 2020 y 2024, pasando de aproximadamente RD$359 mil millones en 2020 a RD$668 mil millones en 2024.
Destaca que al cierre de 2024, reportó un saldo total de préstamos de RD$39,105 millones, pero una proporción importante de ese monto está comprometida por mora o litigios.
“Según los estados financieros auditados, solo en préstamos con más de 90 días sin pago (cartera vencida), Banco Agrícola acumulaba RD$3,703 millones, y los créditos en proceso de cobro judicial sumaban otros RD$1,992 millones. En conjunto, más de RD$5,600 millones estaban en situación crítica de recuperación, representando cerca del 15% de toda la cartera”,indica.
Dice que a pesar de que al 31 de diciembre de 2024 debía tener RD$6,486 millones en provisiones para cubrir el riesgo de sus préstamos problemáticos, la provisión efectivamente constituida por el banco era de apenas RD$3,018 millones. “En otras palabras, casi la mitad del riesgo crediticio (un faltante de RD$3,467 millones) estaba sin cubrir en los libros. Los auditores enfatizan que esa cifra representa el mínimo normativo; en la práctica, la brecha podría ser mayor debido a la falta de depuración de la cartera, la alta proporción de créditos en cobro judicial y la existencia de partidas cuyo valor no ha podido validarse plenamente”, añade.
MÁS DE 3 MIL MILLONES SIN RESPALDO FINANCIERO
Dice que este vacío contable implica que más de tres mil millones de pesos en préstamos potencialmente incobrables no tienen respaldo financiero alguno.
Agrega que la institución tiene casi RD$17 mil millones en préstamos administrados, colocados bajo programas públicos, sin evaluación prudencial auditada en los estados base y sin provisiones asociadas.
Alega que provincias relativamente pequeñas, como Monte Plata o San José de Ocoa, aparecen entre las mayores receptoras de préstamos, superando incluso a polos agropecuarios tradicionales.
UNA ESTRUCTURA OPERATIVA PESADA Y DEFICIENTE
Añade que otra arista crítica en la situación del Banco Agrícola es que su operación le cuesta al país una suma considerable cada año, y gran parte de ese costo se va en sostener una voluminosa nómina. “En 2024, los gastos operativos totales del banco ascendieron a RD$2,917 millones, de los cuales un 67.5% –equivalente a RD$1,970 millones– se destinaron exclusivamente al pago de sueldos y compensaciones del personal”, agrega.
TECNOLOGÍA OBSOLETA Y DÉBILES CONTROLES

Panorama expone que en pleno siglo XXI el Banco Agrícola opera con una plataforma tecnológica rezagada que ni siquiera le permite generar informes financieros básicos exigidos por el regulador. Los auditores de BDO señalan que al cierre de 2024 el banco seguía sin poder producir reportes institucionales clave solicitados por la Superintendencia de Bancos, tales como el flujo de efectivo consolidado, la información completa sobre partes relacionadas o el cálculo de límites técnicos de crédito.
“Las consecuencias prácticas de esta omisión son profundas. Al no contar con sistemas modernos, el banco dificulta la labor de supervisión tanto interna como externa. Los auditores indican que esta limitación les impidió validar partidas esenciales del balance”, dice.
OTRAS CUENTAS SIN ACTUALIZAR
Añade que los problemas de control van más allá de la tecnología, pues la auditoría 2024 encontró rubros contables sin conciliar y fuera de plazo, lo cual es señal de desorden administrativo
A lo anterior se suma que el banco no realizó la revaluación de sus inmuebles en el plazo bianual que exige la regulación vigente, lo que significa que los terrenos o edificios que posee (por ejemplo, sus oficinas, o quizás parte de esos bienes adjudicados mencionados) pueden estar registrados contablemente por valores muy alejados de la realidad de mercado.
Los auditores también arrojan en falta la confirmación de saldos con varias instituciones clave como el Ministerio de Hacienda, el Instituto Agrario Dominicano (IAD), el Ministerio de Agricultura ni con el Banco de Reservas.
EN UNA ENCRUCIJADA
El periódico concluye: “Los hallazgos de auditoría han puesto al descubierto señales de alarma que no pueden ignorarse. El Banco Agrícola, joya teórica de la banca pública dominicana, se encuentra en una encrucijada. O se toman medidas decididas para fortalecer su gobernanza, saneamiento de cartera, control interno y tecnología, o corre el riesgo de convertirse en un cascarón costoso que sirve más como aparato burocrático que como motor de desarrollo”.
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sp-am

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