Santo Domingo. – Las lluvias convierten las calles del Gran Santo Domingo en ríos, dejando una vez más al descubierto la inoperancia, la ignorancia, el abandono y la poca inversión de los gobiernos, que como decía el doctor Joaquín Balaguer, no invierten en drenaje porque esas obras no se ven.
Mientras tanto, el
problema cada vez que llueve, sigue afectando a conductores y al mismo
gobierno, ya que son muchos los incidentes, incluso de muertes, que han ocurridos
debido a las calles inundadas por un sistema de drenaje deficiente

No hay comentarios:
Publicar un comentario