domingo, 17 de mayo de 2026

Donato Bencosme, Antitrujillista de Juan López, Moca: su historia


Angel Vladimir Bencosme

 LA HISTORIA DE RAMÓN DONATO BENCOSME CONMEMORANDO SU NATALICIO

Ramon Donato Bencosme Bencosme, Antitrujillista de Juan López, Moca.
Ramon Donato Bencosme Bencosme (17 de Mayo de 1908-19 de Febrero de 1957): Hijo menor del general Cipriano , hacendado, diplomatico, gobernador de la provincia Espaillat. Casado con Juana de Arco (Jeannette) García León el 1 de Abril de 1931, con la que tuvo 5 hijos y otros 27 con varias atractivas compueblanas. Por ser desafecto de Trujillo murió en un supuesto "accidente" en La Cumbre de Puerto Plata.
Era una autoridad que conjugaba caballerosidad, cultura, riqueza y elegante estampa con el trabajo rudo, mezclado con capataces, agricultores, trilladores, obreros de sus factorías, a pesar de hablar tres idiomas y de haber respirado aires de civilización y desarrollo. Calzaba sus botas y montaba mulos para recorrer esas propiedades que debió levantar de la devastación en que las dejó el dictador Trujillo en 1930 cuando su padre, Cipriano Bencosme, se le alzó con todos sus hombres combatiéndolo hasta perder la vida.
Donato, el hijo más pequeño y más mimado del viejo revolucionario llegó a la República desde Francia donde estudió, decidido a reclamar y levantar el patrimonio familiar y para ello tuvo el valor de visitar al Generalísimo exigiéndole los animales dispersos, la tierra expropiada y los vestigios de la casa incendiada. Fue complacido y junto a Ignacio Santana, el guardaespaldas de Cipriano que era como "un perro de peste", recorrió la región, revólver al cinto, en busca de su herencia. En seis años reverdeció la finca.
Tanto esplendor, tal poder y bien ganada fama despertaron la envidia de Trujillo y su séquito. A ello se agregaba el apellido del poderoso galán: Bencosme, una familia fichada por el régimen que ya tenía dos víctimas y un exiliado planificando una expedición para derribar al déspota: Toribio, al que Donato enviaba aportes para esa empresa. Se comentaba, además, que el hijo de Cipriano juraba que cobraría el daño moral y material causado a la parentela. Todo eso decidió su muerte el 18 de febrero de 1957, a los 49 años de edad.
A Cipriano Bienvenido Bencosme García, el hijo menor de 13 años fueron a buscarle a la escuela para decirle que su papá tuvo un accidente. Fue muy impactante". Nadie creyó la historia, publicada el 20 de febrero de 1957. El país entero sabía que Donato era perseguido por el dictador y sus acólitos. Ya había estado preso y tenido enfrentamientos con familiares y colaboradores del tirano.
Cipriano está en Juan López donde aún parece que vive Donato. La casa es la misma, con sus caballerizas, aljibes, secaderos, burros para subir los automóviles, armarios que guardan íntimos secretos de alcoba, el viejo bar con sus Felipe II, Carlos I, Osborne, Napoleón, Duque de Alba y otras bebidas favoritas del potentado mocano. Están sus santos, pisos y cercos de caoba, pino y cedro centenarios, su cama Luis XIV, las hamacas, los bancos, las terrazas, sus árboles variados y frondosos. En ese entorno respetado cuenta Cipriano el infausto destino de su progenitor, olvidado por gobiernos y ediles pero aún admirado por la gente humilde, agradecida, de Moca y sus contornos.
Un día, la candidata a un reinado en Santiago pidió a Trujillo que adquiriera votos, en el Centro de Recreo de Santiago, y el "Perínclito" ordenó a Manuel de Moya Alonzo que le comprara 500 pesos. Donato estaba enfrente, en el Café Antillas, y la joven se le acercó con la misma oferta. "Él mandó a buscar a su secretario, Antonio Cabreja Isolino, le pidió su chequera y extendió un cheque en blanco a la joven diciéndole: 'cómprese los votos suficientes para que usted sea reina e invíteme a su reinado". Antes de una hora un calié fue donde Trujillo a decirle que Donato acababa de ridiculizarlo.
Trujillo lo nombra gobernador de la Provincia Espaillat, que no podía rechazar porque hubiese sido su muerte. Estando en esa posición, Pipí Trujillo comienza a venir a los campos de Moca a buscar los mejores mulos y caballos dizque para la Hacienda Fundación, mandando a buscar el cheque a la gobernación, que nunca aparecieron porque esos eran robos de Pipí.
Papá, valientemente, envió una carta a Trujillo diciéndole que daba pena que su apellido rodara por el suelo porque su hermano, un vulgar cuatrero, despojaba a los campesinos". Trujillo, narra, amonestó a Pipí y Donato ganó un enemigo.
Ludovino Fernández, Militar de alto rango, fue a la casa Doña juana De Arco, con unas de sus queridas y Donato le prohibió la entrada diciéndole que a esa casa sólo podía ir con su señora. Otro enemigo.
Otro día, Donato, en un viaje de Moca a Santo Domingo en su carro con placa de gobernador, la 470, se le atravesó un buey y al dar un giro por poco choca con el automóvil del general José René Román Fernández (Pupo) quien, molesto, quitó la licencia al chofer y no permitió hablar a Donato que, al llegar a Moca, reportó el caso a Trujillo. Éste le devolvió la licencia y al otro día le requirió presentarse al Palacio Nacional, llamó a Román y le dijo: "Pídale excusas a mi gobernador, que lo que usted ha cometido es una falta de respeto". Fue una humillación para Pupo que en ese momento era jefe del Ejército.... "Otro enemigo".
Una guagua del Ejército perseguía a Donato constantemente, lo destituyeron del cargo de Gobernador y, aunque lo repusieron a los siete meses, continuó el acoso que él denunció en una carta pública. Por lo que mas tarde acusaron a Donato Bencosme de atentar contra la paz y la seguridad del Estado y lo condenaron a un año de prisión y 250 pesos de multa pero, el 23 de diciembre de 1957, Trujillo le concedió la libertad, le entregó su pistola y le advirtió: "Tu vida se respeta desde La Cumbre hasta Santo Domingo. De La Cumbre para allá eres hombre muerto, tienes muchos enemigos en el Cibao". Donato se hospedó en el hotel Comercial pero al poco tiempo regresó a Moca y cuando reabren los trabajos de la judicatura decide: "No quiero estar suelto por indulto, no he cometido ningún delito y es verdad que me andan buscando para matarme". Apeló. La causa fue fijada para el 17 de febrero de 1957.
Cuando iba a presentarse "lo detuvieron en Piedra Blanca junto a su chofer Juan Gabriel Camacho, lo desarmaron y trasladaron al Palacio de la Policía, en Santiago. Allí se juntaron Ludovino Fernández, Jaffet Cabrera, Pipí Trujillo, a esperar la autorización de Trujillo para matarlo. El día 18 le dicen: mira Donato lo que vamos a hacer con tu chofer, y le clavaron un estilete en el cuello. A Donato lo mataron a palos el 18 en la noche, entre todos, lo metieron en un saco y el carro Opel en que andaba lo lanzaron a La Cumbre, de Puerto Plata, en un precipicio de 800 metros donde todavía está el vehículo".

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