MOCA, ESPAILLAT. – La anunciada visita del Inspector General de la Policía Nacional, el General Ernesto Rodríguez García, a su ciudad natal ha generado una ola de escepticismo entre los diversos sectores de la sociedad mocana. Lo que en otro contexto sería motivo de orgullo local, hoy se percibe con recelo ante el deterioro progresivo de la seguridad ciudadana en la provincia.
El General Rodríguez García, quien anteriormente encabezó la Dirección Regional Cibao Central en Santiago, llega a Moca y . Sectores de la sociedad civil recuerdan que, durante su gestión en la vecina ciudad de Santiago, los indicadores de criminalidad no mostraron una mejoría sustancial, lo que genera dudas sobre la efectividad que pueda tener su supervisión en esta demarcación.
Mientras el Poder Ejecutivo impulsa un proceso de reforma policial basado en la profesionalización y el respeto a los derechos humanos, en Moca la percepción ciudadana es diametralmente opuesta. La queja colectiva se fundamenta en tres pilares críticos:
Pérdida del control territorial: El incremento de asaltos y el auge del microtráfico sugieren un repliegue de la autoridad frente a las estructuras delictivas.
: El distanciamiento entre la uniformada y la comunidad se ha profundizado debido a denuncias de abusos policiales contra ciudadanos de conducta intachable, lo que deja a la población en un estado de vulnerabilidad absoluta.
Para la opinión pública local, esta visita no debe limitarse a una exhibición de rangos o a una revisión de libros de guardia. Moca demanda un compromiso real que trascienda el protocolo. La pregunta que queda en el aire es si la Inspectoría General tiene la capacidad de sanear las filas locales y devolverle la tranquilidad a una ciudad que siente que ha sido cedida a la delincuencia.
Fuente: Victor Mercado

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