lunes, 16 de febrero de 2026

Adelaide Springett: Una mirada, inmortalizada en aquella fotografía de 1901 que narra una historia

 


En 1901, una niña de ocho años llamada Adelaide Springett miró directamente a los ojos de un fotógrafo que le pidió que posara para él. Su expresión, llena de una mezcla de inocencia y dureza, quedó capturada para la historia.

En la imagen, Adelaide aparece descalza. No porque quisiera, sino porque las botas que llevaba estaban tan gastadas que le avergonzaba mostrarlas. A esa edad, ya había aprendido que el mundo no era un lugar amable para todos.

Hija de una familia sumida en la pobreza, Adelaide conoció la tragedia desde su nacimiento. Perdió a sus dos hermanas gemelas al nacer y, años después, a otra hermana de apenas tres años. La pérdida de su madre, víctima del alcoholismo, la dejó aún más vulnerable.

Pasó parte de su infancia en Hanbury Street, Londres, en un refugio del Ejército de Salvación, donde su madre intentaba encontrar ayuda. Sin saberlo, vivía cerca de Mary Jane Kelly, la última víctima de Jack el Destripador, un reflejo de la violencia y el peligro que acechaban en las calles de la ciudad.

A pesar de las dificultades, Adelaide sobrevivió a los tiempos más oscuros y llegó a vivir hasta los 94 años. Su historia es un testimonio de resistencia en una época donde la vida podía ser implacable.

Su mirada, inmortalizada en aquella fotografía de 1901, sigue hablándonos hoy, recordándonos que, detrás de cada imagen, hay una historia de lucha y supervivencia.  Fuente…

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