Su desarrollo o atraso lo podemos palpar a partir del
tipo de actitud que se asuma, ya sean dentro de un contexto individualista o enmarcado
en la globalización en la que se va desarrollando este nuevo milenio, donde se toman
acciones (positivas o negativas), pero en sentido general acciones colectivas
que perjudiquen o favorezcan a la mayoría.
Los filósofos tradicionales o clásicos del mundo de la
antigua Grecia como: Aristóteles, Platón, Sócrates, Pitágoras entre otros, lo
llamaban dialéctica; describiéndolo como
un proceso continuo que no termina, porque lo que ayer resultaba absoluto, hoy
es relativo.
Este pequeño esbozo histórico e introductorio no es más
que un preámbulo para traer a colación lo que es el liderazgo, que desde donde
se tenga conocimiento han existidos
muchos, con nombres y actuaciones distintas en este mismo escenario que se
llama planeta tierra.
Unos con aportes significativos en mejora de la
humanidad, la naturaleza y todo ser viviente y otros muy distintos,
enclaustrados en dictaduras, monarquías y en dinastías con propósitos macabros,
que regaron y abonaron la tierra de odio, cizaña, sangre y cuerpos humanos.
De esos férreos liderazgos muchos de ellos hereditarios,
sobresalen nombres que propiciaron enormes cambios sociales como es el caso de Napoleón
Banaparte y sus grandes epopeyas militares que dieron al traste con la
revolución industrial del siglo XVIII.
La parte inversa representada por el maniático Adolfo
Hitler, en el siglo XX protagonista del holocausto o genocidio humano; que
abrieron las puertas a la segunda guerra mundial y con ella al exterminio de
más de 60 millones de seres humanos e incuantificables daños materiales.
Otros líderes y liderazgos que dieron indicios a grandes
cambios y transformaciones en la humanidad que tuvieron protagonistas más sensibles,
pero con un marcado resultado humanista, fueron sin lugar a duda Martin Luther King, en
su lucha por una igualdad de clase, Mahatma Gandhi y Nelson Mandela luchando
solo con sus cuerpos y sus ideales por la paz y en contra del APHARTAID o
segregación racial.
Pero para ser justo también debo mencionar nuestra República
Dominicana en donde también tuvimos y tenemos aun nuestros macarras de la moral
y crueles sangrientos como Ulises Heraux,
Rafael Leónidas Trujillo Molina y Joaquín Balaguer, que masacraron y
torturaron al pueblo dominicano en pro de un marcado yoismo de poder,
construyendo una historia negativa en nuestra patria.
Pero en la parte mas
romántica si se quiere, pero no menos cruel ya que muchos de ellos
pagaron un precio muy alto por su legado de bienestar colectivo para el país figuran
nombres como los de Juan Pablo Duarte, Gregorio Luperon, Manolo Tavares Justo, Francisco
Alberto Caamaño, Juan Bosch; entre otros, cuyo ejemplo de vida hoy nos sirven
de ejemplos a seguir.
Muchos de estos líderes fueron considerados caciques
porque todo el desenvolvimiento social o político dependía de la actitud o
acciones de manera antojadiza que tuvieran los protagonistas de ese momento,
todos ellos albergaban un sueño con un mismo común denominador social que lo
convirtieron ejemplos perennes de causas nobles.
Sin embargo los
tiempos van cambiando, se deben asumir actitudes y voluntades diferentes. El
liderazgo de este tiempo debe ser más abierto, debe estar dotado de muchos
recursos, de sensibilidad, de solidaridad y de carácter democrático; con una
visión de canalizador interaccionista, proyector de cosas nuevas.
Un soñador pragmático, con discurso y metas definidas,
con posiciones consensuadas y ejemplares de las cuales figuras emergentes han
surgido en estos tiempos que en grados ascendentes van enriqueciendo todo lo que
tocan.
Hombres como Bienvenido Flores, al cual nadie puede
negar su talento ni nadie puede cuestionar su capacidad y abnegación por el
trabajo, que como un caballo de Troya moderno, acciona al frente de la tropa
estudiantil de la educación dominicana con una fuerza descomunal solo comparable
con el personaje mitológico de Sansón, con la
inteligencia del Rey David.
No es exageración ni amiguismo lo que digo, los hechos
hablan por sí solo, Bienvenido Flores le está aportando un toque de frescura al
Ministerio de Educación a través de la dirección de Participación Comunitaria,
lo que de seguro aportará grandes beneficios a las aspiraciones futuras del
partido de la Liberación Dominicana.
Un discípulo aventajado del presidente Danilo Medina y
del Ministro de Educación Carlos Amarante Baret, dos figuras emblemáticas que
han predicado con el ejemplo.
Este humilde, pero ejemplar maestro es el jugador más
valioso que cualquier equipo quisiera tener, por eso es que estoy seguro que
entrará por la puerta grande al Comité Central de nuestro partido de la
Liberación Dominicana desde donde trazará las pautas al talento profesional y Político
de las futuras generaciones, como solo lo puede hacer un líder de este tiempo
que se llama Bienvenido Flores.
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